El invierno es una de las etapas más importantes para el manejo de los cítricos, ya que las condiciones climáticas favorecen tanto el establecimiento de nuevas plantaciones como las labores de poda, fertilización y sanitación, tanto en cultivos comerciales como en plantas de traspatio. Así lo señaló el Ing. Agr. Lucidio Burgos, jefe del Programa de Investigación de Cultivos Frutícolas del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA).
En conversación con Diario Campo, el profesional indicó que el período comprendido entre abril y julio es el más adecuado para el trasplante de cítricos. Para plantaciones comerciales recomendó realizar hoyos de 40 centímetros de diámetro por 40 centímetros de profundidad, incorporando 200 gramos de cal agrícola, 150 gramos de fertilizante 18-46-0 y 20 litros de estiércol. En cuanto al marco de plantación, sugirió un distanciamiento de 6 x 4 metros para la mayoría de los cítricos y de 7 x 5 metros para el limón tahití.
Respecto al manejo del cultivo, destacó la importancia de mantener limpia el área alrededor de las plantas durante los primeros tres años, preferentemente mediante limpieza manual, para evitar daños ocasionados por desmalezadoras. También señaló que esta es la época ideal para realizar podas de formación en plantines de dos a tres años y podas de limpieza en árboles adultos una vez finalizada la cosecha.
Burgos explicó que la poda sanitaria permite eliminar ramas secas o dañadas y mejorar la entrada de luz y aire al interior de la copa, reduciendo la humedad y el riesgo de plagas y enfermedades. Además, recomendó eliminar los puntos donde estuvieron adheridos los frutos para estimular nuevas brotaciones y favorecer la producción de la siguiente campaña.
Agregó que durante esta época también es conveniente incorporar materia orgánica, ya sea estiércol o cobertura vegetal, especialmente en plantas de siete años en adelante. Posteriormente, con el inicio de las brotaciones de primavera, puede complementarse con fertilización química mediante formulaciones 15-15-15, siempre que exista buena humedad en el suelo.
Prevención y monitoreo
En materia sanitaria, el técnico del IPTA recomendó aplicaciones preventivas con insecticidas sistémicos, fungicidas a base de cobre (oxicloruro de cobre) y adherentes o aceites minerales para prevenir enfermedades como el cancro de los cítricos. Estas aplicaciones deben realizarse después de la poda, repetirse durante las nuevas brotaciones y nuevamente durante la formación de los frutos, especialmente en variedades sensibles como pomelo, lima rangpur y naranja bahía.
Asimismo, alertó sobre la fumagina, enfermedad asociada a insectos chupadores como pulgones, cochinillas, trips, mosca blanca, mosca negra, entre otros. Señaló que la presencia constante de hormigas en las plantas suele ser un indicio temprano del problema, por lo que recomendó realizar monitoreos periódicos y mantener las aplicaciones preventivas para evitar daños en hojas y frutos.








