La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) volvió a poner en el centro del debate la situación del río Bermejo, un cauce estratégico para la conectividad fluvial de Paraguay, en un contexto marcado por el avance de la cosecha y expectativas positivas para la producción agrícola.
Como parte de su dinámica natural, el río Bermejo transporta grandes volúmenes de sedimentos que se depositan en su desembocadura sobre el río Paraguay, afectando de manera directa la profundidad del canal navegable. Ante este escenario, Capeco insta a anticipar posibles dificultades mediante trabajos de dragado preventivo, advirtiendo que la falta de previsión puede derivar en demoras operativas y sobrecostos significativos para la exportación de granos y cereales de temporada.
El principal desafío radica en que la reducción del calado limita el tránsito de barcazas, especialmente aquellas de mayor porte, que constituyen el eje logístico de las exportaciones paraguayas hacia puertos de Argentina y Uruguay. Esta situación ya tuvo un impacto relevante durante la campaña anterior, generando restricciones en el flujo normal de cargas.
La preocupación del sector se intensifica ante un escenario de buenas perspectivas productivas, que podría traducirse en un incremento de la demanda de transporte fluvial en los próximos meses. En ese sentido, Capeco advierte que la falta de medidas anticipadas podría provocar un cuello de botella logístico, mayores costos y pérdida de oportunidades comerciales.
Desde el gremio subrayan que las consecuencias no afectarían únicamente al sector exportador, sino también al ingreso de divisas, la recaudación fiscal y la estabilidad de miles de empleos vinculados directa e indirectamente a la cadena agroindustrial.
Fuente: UGP. Foto: Capeco








