Investigadores chinos lograron recuperar un gen proveniente del teosinte, ancestro silvestre del maíz, capaz de aumentar significativamente el contenido proteico de las semillas sin afectar el rendimiento del cultivo. El avance representa una nueva herramienta para el mejoramiento genético de uno de los granos más importantes para la seguridad alimentaria mundial.
El estudio, publicado el 3 de junio en la revista científica Nature, fue desarrollado por equipos del Centro de Excelencia en Ciencias Moleculares de Plantas de la Academia China de Ciencias, la Universidad Normal de Shanghái y la Universidad Agrícola de Sichuan.
Los científicos identificaron y clonaron el gen THP3-T (Teosinte High Protein 3), una variante genética que se fue perdiendo progresivamente durante los cerca de 9.000 años de domesticación y mejoramiento del maíz. Actualmente, este gen está presente en apenas el 2,1% de las variedades modernas.
Según los investigadores, THP3-T codifica una enzima clave involucrada en la asimilación de nitrógeno, permitiendo que la planta utilice este nutriente de manera más eficiente para la síntesis de proteínas. Las variaciones naturales presentes en este gen aumentan tanto su expresión como su actividad biológica, favoreciendo una mayor acumulación de proteínas en los granos.
Mayor proteína sin afectar el rendimiento
El trabajo también demostró un efecto sinérgico cuando THP3-T se combinó con otro gen previamente identificado, THP9-T, relacionado con la síntesis de asparagina.
Al incorporar ambos genes en Zhengdan958, uno de los híbridos de maíz más cultivados en China, los investigadores lograron elevar el contenido proteico de la semilla del 8,5% al 12-13%, mientras que la proteína de la planta entera aumentó del 7% a más del 9%, sin registrar pérdidas en el rendimiento del grano.
Potencial para la producción de alimentos y balanceados
Los autores señalaron que el hallazgo ayuda a explicar por qué el contenido proteico del maíz disminuyó durante el proceso de domesticación, cuando el mejoramiento genético priorizó características como el rendimiento y la adaptación agronómica.
La reintroducción de alelos beneficiosos provenientes de parientes silvestres ofrece ahora una alternativa para desarrollar variedades con mayor valor nutricional, contribuyendo tanto a la producción de alimentos como a la elaboración de balanceados para animales.
El estudio constituye además un nuevo avance en la búsqueda de maíces de alto contenido proteico, tras la identificación previa del gen THP9-T, y aporta herramientas genéticas con potencial para responder a la creciente demanda mundial de alimentos y proteínas.
Fuente: Academia China de Ciencias








