Las perspectivas para la campaña sojera 2025-2026 se mantienen ampliamente favorables y alimentan la expectativa de una producción récord a nivel país. En esta primera etapa de cosecha, los resultados son positivos tanto en volumen como en calidad, impulsados por condiciones climáticas que acompañaron el desarrollo del cultivo en las principales regiones productivas.
Las lluvias oportunas, incluso en meses en los que no suelen registrarse, combinadas con temperaturas moderadas, permitieron un crecimiento uniforme de los lotes y rendimientos superiores a los observados en campañas recientes, según los primeros reportes de campo.
“Hasta ahora no me enteré de ningún problema. Las parcelas que ya terminaron su ciclo se están cosechando bastante bien, con buenos rendimientos”, señaló Blanca Saiki, productora del departamento de Itapúa, quien además destacó que “este año parece que está viniendo un poco mejor que en años anteriores para los productores”.
En línea con esta evaluación, Carlos Pieta, productor de Santa Rita, confirmó el buen desempeño productivo en su establecimiento. “En nuestra chacra ya cosechamos aproximadamente el 40%, con muy buenos rindes por hectárea. Es una linda cosecha este año”, afirmó.
A nivel zonal, se estima que la cosecha ya supera el 50% del área sembrada, con la mayor parte de los lotes que ya concluyeron su ciclo productivo. En contraste, los cultivos implantados sobre rastrojo de trigo presentan un mayor retraso y dependen de nuevas lluvias para completar su desarrollo. “Ahora tenemos un poco de falta de lluvia. En la zona sur hay algo, pero la zona norte sufrió un poco más”, explicó Pieta.
Si bien el panorama general es alentador, el principal desafío en las próximas semanas será el comportamiento de las precipitaciones. Excesos de lluvias podrían retrasar la cosecha en los lotes ya listos para el trillado, mientras que resultarían beneficiosas para aquellos cultivos que aún se encuentran en etapa de carga de vainas.
Buenos rendimientos, pero con precios ajustados
Los lotes que actualmente están siendo cosechados muestran buena calidad de grano y rendimientos satisfactorios, aunque el contexto comercial presenta un escenario más ajustado. Los precios deprimidos, sumados a un ‘premio’ negativo, ejercen presión sobre los valores finales que recibe el productor y condicionan la rentabilidad.
“Aunque los precios están bajos, hay soja para vender. Entonces, el resultado sigue siendo interesante este año”, señaló Pieta, al tiempo de remarcar el desempeño productivo general. “En general, creo que Paraguay necesitaba una o dos lluvias significativas, pero este año podríamos hacer la mejor cosecha del país”, concluyó.
Condicionantes climáticos para la zafriña
De cara a la próxima etapa, la zafriña también enfrenta desafíos climáticos. Las temperaturas frías ralentizaron el ciclo productivo de la zafra, dando lugar a una cosecha más tardía, lo que reduce la ventana de siembra, especialmente en los lotes donde la soja se implantó después del trigo.
Además, la falta de lluvias complica el inicio de la implantación, por lo que las precipitaciones que se registren en las próximas semanas serán determinantes para asegurar una campaña de zafriña exitosa.
Fuente: UGP








