En Chile, investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) alcanzaron un avance relevante en la mejora de la calidad poscosecha de la papa al aplicar con éxito la técnica de edición genética CRISPR-Cas9 para reducir el pardeamiento enzimático (oscurecimiento), uno de los principales problemas que afectan su apariencia, vida útil y aceptación por parte del consumidor. El trabajo se desarrolló sobre el cultivar tetraploide élite Yagana-INIA, con foco en los genes StPPO, responsables del oscurecimiento del tubérculo tras la cosecha.
El estudio, que fue publicado recientemente en la revista científica Agronomy, utilizó un sistema CRISPR derivado de geminivirus que permitió editar de manera precisa los genes StPPO1 y StPPO2. Para el primero, se aplicó una estrategia de doble corte, mientras que para StPPO2 se empleó un flujo de trabajo basado en un ARN de guía única. Mediante análisis de fragmentos de alta resolución y secuenciación, los investigadores confirmaron la obtención de tres líneas editadas con éxito sobre StPPO2.
Entre los resultados más destacados, se identificó una línea editada libre de transgenes, ya que no presentó secuencias asociadas a GFP, Cas9 ni Rep/RepA. Este punto resulta clave desde el punto de vista regulatorio, ya que permite que el material obtenido se encuadre dentro del marco chileno para productos no transgénicos, facilitando su eventual adopción comercial.
Las líneas editadas mostraron un oscurecimiento visiblemente menor y una reducción significativa de la actividad de la enzima polifenol oxidasa en comparación con plantas de tipo silvestre. Los hallazgos ponen en evidencia el potencial de los sistemas CRISPR basados en replicones como herramienta para mejorar la calidad poscosecha de la papa, aportando valor agregado a la producción y abriendo nuevas oportunidades para la cadena agroindustrial sin recurrir a transgénesis.
Fuente: Isaaa Inc.








