La Campaña Triguera 2026 se lanzó oficialmente en el polideportivo de la Cooperativa Raúl Peña Ltda., en Alto Paraná, en un contexto marcado por la menor intención de siembra, la caída de precios internacionales y los desafíos climáticos que enfrenta el cultivo.

Durante el acto, el presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), Alfred Fast, señaló que para esta campaña se proyecta un superficie inferior a las 350.000 hectáreas, por debajo de las 390.000 hectáreas sembradas en 2025 y de las 380.000 hectáreas que se registró en 2024.
Fast recordó que Paraguay logró en los últimos años abastecer plenamente la demanda interna y exportar excedentes de trigo. En este sentido, destacó que en la zafra 2024 se exportaron cerca de 600.000 toneladas por USD 135 millones, mientras que entre septiembre de 2025 y marzo de 2026 los envíos alcanzaron 330.000 toneladas por USD 70 millones.
El dirigente explicó que la tendencia bajista de los precios internacionales afecta directamente la rentabilidad del cultivo. Actualmente, el precio promedio de exportación ronda los USD 214 por tonelada, frente a los USD 239 que se registró el año pasado.
Otro de los factores que impacta en la reducción del área de siembra es el atraso en la siembra de soja tras la cosecha del trigo, situación que en campañas recientes coincidió con déficits hídricos durante el llenado de granos de la oleaginosa, lo que redujo los rendimientos.
Desafíos en la producción de trigo
Ante este escenario, Fast sostuvo que el sector enfrenta el desafío de desarrollar variedades de trigo más precoces, con mayor tolerancia a enfermedades como la piricularia y con buena calidad industrial.
Asimismo, advirtió sobre la importancia de mantener abiertos los mercados de exportación para sostener la viabilidad del cultivo en Paraguay. “Si se limita la exportación, el cultivo de trigo puede morir en el país”, afirmó.
El titular de la Fecoprod también instó a los productores a mantener el ánimo frente a la incertidumbre climática y expresó el respaldo de los gremios y de las instituciones públicas al sector triguero.
El acto contó con la participación de autoridades nacionales y locales, representantes de gremios de la producción y agricultores. Como cada año, finalizó con la tradicional siembra simbólica que marcó el inicio de la campaña.








