Desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) indican que los sectores afectados por el transporte fluvial de Paraguay se encuentran expectantes ante las previsiones que se tienen para las dos principales vías hídricas que tiene el país.
Según lo señalado desde el gremio, se estima que, en general, los niveles de los ríos Paraguay y Paraná permanecerán por debajo de los valores medios durante el primer trimestre del 2026. Esta proyección plantea una limitación para la cadena de la soja y otros rubros, por lo que consideran conveniente anticipar los trabajos en los puntos críticos de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Mencionan el pronóstico de precipitaciones por debajo de los niveles normales en las cuencas situadas al sur de Concepción y en el norte. Asimismo, en las del tramo paraguayo del río Paraná, se esperan que las lluvias sean inferiores a las habituales durante el mes de enero.
Además, señalan la delicada situación del río Paraguay, con niveles bajos e inestables. Igualmente, la inminente influencia del fenómeno de aguas bajas causadas por el río Bermejo, afluente del primero, que transporta una enorme carga de sedimentos que reducen los calados, altera la batimetría y afecta los pasos críticos de navegación en la Hidrovía Paraguay-Paraná.
De acuerdo con lo advertido desde la Cappro, de concretarse esta predicción en el inicio del 2026, el impacto sería directo, con restricciones de carga, mayores tiempos de tránsito y el aumento de los costos logísticos.








