El Gobierno de Paraguay y representantes del sector privado relacionado a la industria cárnica iniciaron un trabajo conjunto para definir acciones de corto, mediano y largo plazo orientadas a mejorar la competitividad del producto en el mercado local, sin descuidar el fuerte posicionamiento de la carne paraguaya en el exterior.
El análisis se dio en el marco de una reunión encabezada por el presidente Santiago Peña, acompañado por el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, con los referentes de la industria cárnica. El objetivo central fue equilibrar la dinámica entre las exportaciones y el abastecimiento interno, priorizando el acceso de la población a la proteína roja a precios razonables.
El titular de Industria y Comercio destacó que este encuentro marcó el inicio de la agenda anual del Ejecutivo con sectores estratégicos de la economía. Subrayó que el precio de la carne en el mercado interno es una preocupación prioritaria tanto para el Gobierno como para la ciudadanía.
Entre las medidas inmediatas, Javier Giménez señaló el compromiso del sector industrial de reforzar promociones y estrategias comerciales para ofrecer cortes más accesibles en supermercados. Asimismo, se acordó profundizar el diálogo con la Cámara de Supermercados (Capasu) para mejorar las condiciones de comercialización.
“No es la primera vez que nos reunimos con la Cámara de la Carne. Se comprometieron a presentar, en las próximas dos semanas, una propuesta específica para mejorar los precios de la carne a nivel local”, afirmó Giménez.
Otro de los ejes centrales fue la importación de carne como herramienta coyuntural para equilibrar el mercado interno. En este sentido, el ministro indicó que se evaluó aprovechar los precios competitivos del mercado basileño, recordando que en 2024 Paraguay importó cerca de 16.000 toneladas de carne, el mayor volumen registrado hasta la fecha.
El Gobierno también prevé avanzar en la simplificación de trámites y la reducción de la burocracia, con el fin de facilitar las importaciones por parte de los frigoríficos y supermercados, y que esos menores costos puedan trasladarse al consumidor final.
Giménez aseguró que el trabajo conjunto entre el sector público y privado será permanente, con el doble objetivo de fortalecer la competitividad de la industria cárnica, consolidar mercados externos y garantizar precios accesibles en el mercado interno, en línea con una política económica que articula crecimiento productivo y bienestar social.

Abastecimiento y planificación del mercado interno
Por su parte, el gerente general de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), Daniel Burt, resaltó la relevancia económica del sector frigorífico exportador, que genera más de USD 2.000 millones anuales en ingresos y emplea a alrededor de 80.000 personas, entre puestos directos e indirectos, muchos de ellos técnicos y especializados.
Burt reconoció que la creciente demanda internacional y la valorización de la carne paraguaya representan una gran oportunidad para el país, pero resaltó que el mercado interno no puede ser desatendido. En este contexto, anunció que la CPC trabajará junto al Gobierno en la planificación anual de importación de carne, orientada a asegurar la disponibilidad del producto y contribuir a la estabilidad de precios, más allá de las acciones promocionales puntuales.
Del encuentro también participaron el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez; el presidente del Senacsa, José Camperchioli; y el titular de la Cámara Paraguaya de la Industria Porcina y Derivados, Marca Mareco.








